La nueva realidad social a la que nos enfrentamos tras el COVID-19, tendrá su impacto en la construcción y diseño de interiores.

Espacios públicos y oficinas, están obligados a replantear sus estancias para tratar de garantizar la máxima seguridad de sus usuarios.

El diseño de las oficinas ha cambiado e introduce medidas que se adapten a la nueva legislación impuesta por la pandemia y a contar con espacios seguros y cómodos para sus trabajadores.

En los últimos años, una de las tendencias en el diseño de las oficinas pasaba por la creación de espacios amplios que facilitaran la integración y flujo de comunicación entre los trabajadores.

No obstante, el COVID-19 ha hecho reformularse este planteamiento y las nuevas tendencias apuestan por mesas de trabajo individuales donde se respeten las distancias de seguridad o espacios amplios dotados con paneles divisorios protectores.